Curso Preuniversitario: Entrevista a la Dra. Denise Stordeur
“Las instituciones educativas junto a las familias, debemos acompañar a los jóvenes en el desafío de construir responsablemente su futuro”.
En una entrevista concedida a Mapa Educativo, la Dra. Denise Stordeur, coordinadora del curso pre-universitario de la Unsta, explica cuáles son las acciones que la institución lleva adelante para achicar la brecha entre la secundaria y el primer año en la universidad. El desafío es que la universidad, la escuela y las familias trabajen juntos para ayudar a los chicos a vivir este proceso sin angustia.
¿Por qué surgió la idea la realizar este curso?
En realidad en toda la Argentina hay una deficiencia educativa que se nota estadísticamente en el rendimiento de los alumnos en los dos primeros años del ingreso a la universidad. Hay una gran deserción, mucha más de la que debería haber, y muchas veces esto se debe a otros factores que no solo están vinculados al nivel de preparación de los alumnos, sino a que los chicos entran a la universidad sin haber hecho orientación vocacional previa, entonces están como desorientados y creen que no están preparados y en realidad lo que pasa es que muchas veces no están en la carrera adecuada para ellos.
Otro factor que influye muchísimo es la brecha entre el colegio secundario y la universidad, la universidad no está bajando, el colegio no está subiendo y en realidad los chicos están muy bien preparados, incluso algunos que fueron abanderados entran a la facultad y fracasan y, en realidad, el problema no está en que no estudian, ni en su preparación, ni que equivocaron la elección de su carrera. El problema es que hay una brecha que el sistema educativo argentino en no está resolviendo.
A esto se suma que los chicos no están preparados para lo que realmente significa la universidad, ellos entran sin tener una conciencia real de lo que significa el estudio universitario. Cuando logran comprenderlo ya han pasado un año o dos años, en los que los han aplazado en un par de materias, han perdido mucho tiempo y en muchos casos terminan desertando, cuando en realidad podrían haber seguido estudiando.
¿Qué proponen para superar esta problemática?
Está es la problemática que venimos estudiando desde hace mucho tiempo. La universidad lo que hace es dictar un curso que los prepare para entrar a cualquier carrera, en cualquier universidad. Nosotros pretendemos resolver en parte esos factores, por eso este curso pre-universitario está dirigido sobre todo a aquellos que están en el último año de la Secundaria, pero también es para cualquier persona que haya dejado de estudiar un tiempo y que esté empezando a pensar en iniciar el año que viene un estudio superior, universitario o terciario, en la universidad que sea, por eso es abierto a todo el mundo. En el curso lo que buscamos es superar esos obstáculos. Por un lado, propone un monitoreo educacional permanente durante las siete semanas que dura, hemos preparado una plataforma e-learning, para que los chicos estén conectados permanentemente con el plantel de orientación vocacional de la universidad. Por otro lado, a través de una jornada vocacional, que dura 6 horas, de 9hs de la mañana a 15hs, que es como una especie de inmersión, ahí ellos participan de talleres educativos, de orientación vocacional, conocen la oferta académica, tanto de nuestra universidad como de otras carreras que por el momento no ofrecemos. De esta jornada participan profesores y alumnos de cada carrera para contarles a los chicos su experiencia en 1° y 2° año de la facultad. Luego de toda esa actividad, se comparte el almuerzo porque la idea es que los chicos se suelten y tomen contacto con el equipo de orientación vocacional y con sus futuros compañeros que seguramente estarán en alguna de las carreras que ellos elijan. Y si a pesar de todo esto el chico no termina de orientarse, ofrecemos un espacio personalizado con el equipo de orientación vocacional.
¿Qué contenidos se dictan en el curso?
Los contenido están divididos en un módulo general que comprende técnicas de estudio y comprensión de texto, porque hemos visto que en todas las facultades, estudien lo que estudien hay en esto una deficiencia enorme, además completamos esta actividad con técnicas de administración del tiempo para que sepan organizarse mejor. Y después tenemos módulos especiales a elección del alumno, que se agrupan en dos grandes áreas de acuerdo a la carrera en la que ellos estén pensando, uno de ellos incluye matemática y el otro no. El que incluye matemática, se llama “Matemática para todos: una forma de pensar”, en el que en realidad no enseñamos contenido matemático que a ellos se lo van a dictar en febrero, sino que la idea es abrirles la cabeza para pensar en forma matemática, es decir prepararles la cabeza para lo que van a recibir el año que viene y para que se den cuenta que la matemática sirve para todo y que la usamos todos los días desde para cocinar hasta para viajar. El otro módulo, es un módulo que lo llamamos “Habilidades de comunicación: expresión oral y escrita” y la idea es un poco dar continuidad a los otros módulos en los que enseñamos a estudiar y en este les enseñamos a mostrar lo que han estudiado, para que aprendan a rendir tanto oral como escrito, el profesor que hemos elegido es Rolo Andrada, de la cátedra de oratoria, para que les enseñe a los chicos a soltarse, a perder la timidez, a superar el pánico escénico y a poder enfrentarse a un profesor para poder mostrar lo que en definitiva saben, porque muchas veces los chicos llegan sabiendo pero no saben mostrar lo que saben. También tenemos aquí un pequeño módulo de expresión escrita.
Además a través de la plataforma e-learning los alumnos están en contacto permanente con los tutores y pueden por ese medio ir autoevaluándose constantemente, donde no van a escuchar un aprobado o desaprobado y eso a los alumnos les va a servir para medir su dedicación, su responsabilidad. Aquí nadie les va a decir que no están aptos para ingresar a la universidad, sino que cada uno va a ir conociéndose.
Lo que buscamos es eso, es contemplar todas las áreas que en las que estamos viendo estadísticamente que en los últimos años son las razones por las cuales los chicos terminan fracasando en el universidad.
La decisión de hacer el curso de ambientación surge para achicar la gran brecha que hay entre el secundario y la universidad
¿A qué cree usted que se debe esta brecha?
Yo creo que el sistema educativo argentino debe fortalecer esta primera etapa preparatoria. Es decir, que la universidad baje un poquito a la realidad de los chicos y que los colegios suban otro poquito más. El colegio secundario en el último año debería informar más a nuestros chicos lo que significa el estudio universitario, por eso buscamos dar el curso en las aulas de la universidad, que se dicte con profesores universitarios, en aulas universitarias, con horarios universitarios que van a ser muy estrictos, para mostrarles a los chicos lo que se viene, inclusive mostrarles que detrás de cada módulo no hay un profesor que te está ni evaluando, ni obligando, ni controlando, para que cada uno sepa que así es la universidad, el que quiere estudia, el que no quiere no y así les va. Lo que queremos es eso, para resolver el problema de la experiencia universitaria hacerlos a ellos que mientras dure el curso vivan lo que significa una experiencia universitaria real.
Desde su punto de vista: ¿cómo llegan los chicos a la universidad tras su paso por el polimodal?
La mejor prueba de que no ha funcionado es que ya se está volviendo atrás sobre este sistema educativo porque inclusive hay chicos que en los últimos dos años no han tenido matemáticas o no han tenido historia. Yo creo que evidentemente se ha demostrado en todo el país que ha sido un fracaso y creo que estadísticamente si se hiciera una encuesta en todo el país uno sabría que en los últimos años en los que se implementó el Polimodal el sistema educativo ha sufrido inclusive más que antes. Yo creo es muy positivo volver a la secundaria, y que con más razón, los que han pasado por el Polimodal necesitan este tipo de apoyo, porque todos tienen una deficiencia grande en algún tema.
¿Piensa que los chicos no cuentan con las capacidades básicas?
Yo diría que si, pero yo apuesto siempre a la adolescencia, yo no comparto con que los adolescentes están perdidos, por el contrario yo apuesto muchísimo, me parece que hay muchísimos valores, tanto en la juventud como en la adolescencia y que si les prestamos atención a todos los jóvenes y no sólo a los conflictivos nos vamos a dar cuenta que hay un enorme porcentaje de chicos que si tienen voluntad, que si tienen ganas de aprender. El problema es no tienen los elementos, entonces yo creo que los chicos vienen mal preparados, pero no porque el colegio les de una mala educación, porque llegan chicos que hasta han sido abanderados, que tienen un muy buen nivel, pero que como justamente no han rendido nunca, para ellos el ritmo de la universidad es un golpe muy duro. Entonces no es que el colegio no los prepare, es que quizá sea necesario articular mejor el colegio con la universidad.
Muchos especialistas concuerdan en lo que usted acaba de decir sobre la necesidad de articular mejor el colegio y la universidad, ¿por qué piensa que esto aún no se ha logrado?
Creo que nadie desconoce esta situación, pero también creo que es un proceso que se va a tener que solucionar progresivamente en el ámbito educativo. En la última parte del colegio se tendrán que dar algunas materias o algún tipo de conocimiento específico que sirva para la universidad. Además los profesores que enseñen en 1º año de la universidad tendrán que ser concientemente elegidos y estar preparados para ser profesores de alumnos de 1º año, esta universidad tiene muchísimo cuidado en los alumnos de 1º año. Yo creo que en primer lugar debe ser una decisión política a nivel nacional, porque se deberían cambiar algunos contenidos, tanto en el colegio como en la universidad y en segundo lugar iniciar y asimilar un proceso que quizá nos va llevar tiempo pero que lo tenemos que hacer juntos colegio universidad. Yo creo que es un tema de política de educación y también de voluntad de los colegios y las universidades en general. Cuando vamos a ofrecer el curso a los distintos colegios, como por ejemplo el Liceo Militar, que nos abre las puertas de par en par, comprendiendo la necesidad absoluta y real que tienen los chicos de este curso, de este o de cualquier otro que fuera que los vaya a preparar para entrar a la universidad, pero hay colegios que no terminan de comprender, que no terminan de darse cuenta que parte de la responsabilidad educativa del colegio es dejarlos bien preparados para una educación superior. Creo que es un proceso que debe hacerse desde la política, pero también desde las instituciones, tanto públicas como privadas.
¿Qué piensa usted que prima a la hora de que los chicos elijan la carrera universitaria?
Por un lado está el factor familiar, la herencia del padre médico, el hijo médico o el abogado, que quizá uno a los 17 años no tiene conciencia de la importancia de la elección de la carrera que es algo que dura toda la vida. Además por ahí no tienen en cuenta que la elección de la carrera no pasa por la materia que nos guste o la carrera que nos gusta estudiar, es la carrera que les va a gustar ejercer el resto de la vida y son los contactos que van a tener, la gente con la que van a hablar, el ámbito en que van a vivir. Entonces necesitan una orientación vocacional bien dada, que tiene que ser hecha como un proceso y que además tiene que lograr el autoconocimiento, el chico tiene que terminar la orientación vocacional habiéndose dado cuenta que le gusta y para que tiene habilidades, por eso la orientación tiene que incluir la oferta académica completa, explicar el campo laboral, las posibilidades que tienen, dónde trabajarían. La práctica y el entorno laboral de cada carrera deben ser evaluados por los chicos aunque a los 17 años aunque todavía no se los pueda dimensionar en su totalidad. Después otro tema que nosotros abordamos es la matemática, porque hay muchos chicos que eligen carreras porque no tienen matemáticas y eso es un gran problema del sistema educativo argentino, que la matemática siga siendo un cuco, porque no nos hemos terminado de amigar con esta materia. Está demostrado a nivel mundial que las matemáticas son necesarias para todo además hay matemática en todas las carreras, es necesario para todos. La información es lo básico por eso lo que buscamos con el equipo de orientación vocacional es que los chicos conozcan todas la ofertas que tienen.
¿Qué opina de las experiencias de pasantía que se realizan en algunos colegios?
Creo que son muy buenas, en el último año del secundario todos los colegios deberían fomentar algún tipo de experiencia real. Yo soy una gran defensora de todas las actividades extracurriculares, sobre todo en los dos últimos años del colegio donde ya la formación está hecha. Estas experiencias son muy necesarias porque les permiten a los chicos salir al mundo.
¿Qué consejos les daría a los padres que tienen a sus hijos en el último año de la secundaria?
En primer lugar yo creo que los papás no tenemos que influir en la orientación vocacional de nuestros hijos, tenemos que tratar de apoyarlos sin influir, lo cual no es fácil. Muchas veces uno se fija en su propia experiencia y como la evalúa positivamente quiere que al hijo también le vaya bien. Los chicos perciben mucho todo tipo de influencias aunque, seguramente, estas llegen con la mejor de las intenciones. Estamos convencidos que las instituciones educativas junto a las familias tenemos la obligación y la responsabilidad de apoyar a los chicos para que estén mejor preparados y para que decidan mejor, pero eso tiene que haber un trabajo conjunto, de los colegios, la universidad y sobre todo de la familia.
Fuente: Mapa Educativo
Tags: Informe 1
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